Durante décadas, el reciclaje automotriz en México fue percibido como un proceso secundario: piezas mecánicas rescatadas y el resto del vehículo considerado un pasivo ambiental.
Hoy, en 2026, esa realidad ha cambiado radicalmente. La implementación de la Ley General de Economía Circular y la profesionalización del sector han transformado la gestión de los Vehículos Fuera de Uso (VFU). El enfoque ya no está en desechar, sino en valorar cada componente: un automóvil completo es una mina de recursos que, bien gestionados, pueden reincorporarse infinitamente en la cadena industrial.

¿Qué sucede hoy con un vehículo fuera de uso?
Un VFU —también conocido como ELV (End-of-Life Vehicle)— es un automóvil que ha llegado al final de su vida útil y ya no es apto para circular, ya sea por antigüedad extrema, daño estructural o siniestro total, un costo de reparación superior a su valor comercial, abandono prolongado o incluso por obsolescencia tecnológica relacionada con estándares de emisiones o seguridad.
Normalmente, cuando un vehículo cumple su ciclo, termina en la informalidad. Se estima que existen más de 10,000 establecimientos informales (SEMARNAT, 2023) donde el proceso de desmantelamiento es rudimentario y peligroso.
- Impacto para la empresa: Pérdida total de materiales que podrían reinsertarse en su cadena de producción, además de riesgos legales por no contar con certificados de disposición final adecuada.
- Impacto para la sociedad: Los fluidos (aceites, ácidos y anticongelantes) contaminan suelos y mantos acuíferos. Además, los vehículos abandonados se convierten en focos de infección y contaminación visual en nuestras comunidades.

¿Qué podemos aprovechar realmente en el reciclaje automotriz?
Un vehículo no es un residuo; es un conjunto de materiales con alto valor económico y estratégico si se separan correctamente. De hecho, aproximadamente 75 % del peso de un vehículo fuera de uso (VFU) es metal, lo que lo convierte en una verdadera “mina urbana”. (Worldsteel,2023)
- Metales (Acero y Aluminio): Siguen siendo la base. Reciclar el aluminio de un motor ahorra hasta un 95% de energía frente a extraerlo de una mina. El acero, por su parte, alimenta las fundidoras nacionales reduciendo la huella de carbono industrial.
- Plásticos y Polímeros: Las defensas y tableros ya no tienen por qué terminar en rellenos sanitarios. Hoy existen procesos para convertirlos en nuevas resinas plásticas.
- Componentes Eléctricos: Cables y tarjetas contienen cobre y otros metales no ferrosos que son vitales para la industria tecnológica actual.
- Neumáticos y Vidrios: Que pueden transformarse en impermeabilizantes, asfalto o nuevos envases.

Beneficios para la industria de valorizar vehículos fuera de uso
Con la Ley General de Economía Circular, reciclar vehículos ya no es opcional y ofrece ventajas estratégicas: los metales, plásticos y componentes electrónicos recuperados se reincorporan a la producción, reduciendo costos y dependencia de materias primas externas. La gestión adecuada de aceites, baterías y fluidos protege de sanciones y riesgos ambientales, mientras que cerrar el ciclo de materiales mejora eficiencia, genera ingresos y fortalece la sostenibilidad y competitividad de la empresa.
Ejemplos reales de economía circular automotriz en acción
Audi: cerrando el ciclo de materiales
Desde 2025, Audi recicla vehículos de preproducción junto con TSR Resource para recuperar acero y otras materias primas de alta calidad, que reincorpora a su cadena de suministro mediante su iniciativa MaterialLoop. El modelo demuestra que es posible mantener el valor de los materiales y fortalecer la resiliencia industrial con un enfoque rentable.
Nissan: circularidad integrada en México
Nissan Mexicana reutiliza aluminio en fundición, reincorpora arena de fundición a sus procesos y reacondiciona vehículos de flotilla, con capacidad proyectada de hasta 400 unidades mensuales en 2026. Con ello, reduce emisiones, optimiza recursos y convierte vehículos fuera de uso en insumos productivos.

Tecnología que convierte residuos en recursos
La valorización de vehículos exige pasar de la gestión tradicional de residuos a la recuperación estratégica de materiales. Tecnologías como las de Panizzolo Recycling Systems permiten separar y refinar metales y fracciones complejas con altos niveles de pureza, reduciendo la disposición final y maximizando el aprovechamiento.
En Grun Engineering creemos que la circularidad en la industria automotriz no es una tendencia, sino una condición necesaria para su viabilidad futura. Integrar tecnología avanzada de recuperación permite transformar obligaciones regulatorias en eficiencia material, resiliencia industrial y aprovechamiento real de recursos.
Analicemos juntos el potencial de recuperación y eficiencia en tu operación.
Referencias
- Asociación Mexicana de la Industria Automotriz [AMIA]. (2025). Perspectivas de la Economía Circular en el Sector Automotor Mexicano.
- Cluster Industrial. (2024, 27 de agosto). Audi cierra el ciclo del reciclaje automotriz: Reutiliza vehículos de preproducción para obtener materias primas. Recuperado de https://clusterindustrial.com.mx
- Mexico Industry. (2023, 14 de junio). Nissan impulsa la economía circular en México con reciclaje y reacondicionamiento. Recuperado de https://mexicoindustry.com
- Nissan Motor Corporation. (2021). Sustainability report 2021. Nissan. https://www.nissan-global.com/EN/SUSTAINABILITY/LIBRARY/SR/2021/ASSETS/PDF/SR21_E_All.pdf
- Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales [SEMARNAT]. (2023). Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos: Vehículos Fuera de Uso. Gobierno de México.